En la citada carta de naturalización, de
1548, se mencionan los lugares en los que Michel de Villeneuve había
residido, dentro del reino de Francia; y entre ellos está Montpellier.
Tal vez fuera esta vieja y afamada Escuela de Medicina la que le
otorgara su título de doctor.
Sin embargo, no fue la medicina el factor predominante en el afán
de Miguel Servet. Su pasión más radical estuvo en la teología: pasión
entendida por una parte, como aquello que le apasionó, que lo incitó a
investigar en la Sagrada Escritura y a elucubrar sobre las formulaciones
dogmáticas; pasión entendida también en su sentido primario de padecimiento:
lo que le hizo sufrir en la ocultación de su personalidad,
desde los veinte años hasta los cuarenta y tres, y lo que acabó llevándolo
al proceso de Ginebra y a la hoguera.
Pero, durante los cuatro decenios que hubo de pasar en Francia, bajo
el nombre de Michel de Villeneuve, necesitado de recursos, vivió primero
de lo que ganaba trabajando en las ediciones lionesas de los hermanos
Treschel y, después, con el ejercicio del arte de curar, en buena
parte a la sombra del arzobispo de Vienne, Pierre Champier.
Su dedicación a la medicina, además de proporcionarle el sustento
en la última fase de su vida y de llevarle a una prestigiosa situación
profesional, fue causa de sendas aportaciones científicas que
ilustran su memoria: un libro de contenido farmacológico y la original
descripción de un hecho fisiológico que ha sido calificado como
el descubrimiento de la circulación pulmonar. Esto último es lo que
ha proporcionado a Miguel Servet su destacada posición en la historia
de la medicina y lo que ha suscitado, a tal respecto, tanto ajustados
juicios laudatorios, como desmedidos ditirambos. Voy a tratar
aquí, brevemente, de una y otra de estas expresiones del saber médico
de Servet, procurando equilibrar la balanza en estos juicios: tratando
de resaltar los valores de aquel olvidado libro medicamentoso
y matizando, en lo que estimo su justa medida la celebrada expresión
relativa al movimiento de la sangre.
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