Anexo III
Documentos de Miguel en París, sobre su matriculación, en 1537
y 1538, pero en realidad es uno sólo, pues el primero completa al segundo,
y no se puede entender el uno sin el otro.
1– Matriculación en el “ Collège des Lombards” (Colegio de los
Lombardos) de París el 25 de marzo de 1537, figura: Michael Villanovanus,
Caesaraugustanens. Dio. (Miguel de Villanueva, de la diócesis de
Zaragoza).
2– Se completa esta nota previa cuando aparece el segundo documento:
Documento: Libro de notas. Facultad de Medicina de París, pp. 97 rº, vº
y 98rº, año 1538)
El Decano de Medicina, Jean Tagault, sobre el juicio de Astrología judiciaria
contra Miguel de Villanueva se expresa en latín en los siguientes términos:
“Sobre cierto astrólogo adivinatorio Miguel de Villanueva (fin de nota
marginal izquierda)
Cierto estudiante de Medicina, Miguel de Villanueva, de nación española,
según declara navarro, pero engendrado de padre español, durante algunos
días del año de 1537 ha explicado en París la astrología judiciaria o
adivinatoria, cuyas lecciones abandonó sin terminar por haber entendido
que la astrología judiciaria era condenada por los doctores médicos de París,
en las Facultades, tanto en sus aulas como fuera, en sus disputaciones
públicas en las escuelas de Medicina. Indignado el “ de Villanueva” ya que
por muchos era maltratada su profesión y su dominio, sacó de imprenta
una cierta Apología en la que atacaba a ciertos médicos, y verdaderamente
aun a todo su Colegio de médicos de París acusándole de ignorante.
Anunciando guerras, peste y opresión para la Iglesia, afirmando que toda
cosa humana depende del cielo y de los astros y para confundir a los ignorantes
la verdadera Astronomía la confunde con la Astronomía adivinatoria.
Yo como Decano que era con dos o tres doctores de los míos, le advertí
que no diese a luz aquella Apología, que si no se arrepentiría de lo
hecho en el futuro. No hizo caso del aviso ni aún de las dura amenazas que
le hice en presencia de muchos estudiantes, y de dos o tres doctores en la
Sala de nuestra Escuela en la que el mismo “ de Villanueva” y otro cirujano
habían diseccionado un cuerpo humano, después de haberlo examinado.
Salió obstinado en su propósito y se imprimió la Apología...
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