Miguel de Villanueva, natural de Tudela de Navarra
Aparece asociado en sus últimos años como residente, como vecino
de Zaragoza, es decir, como “residente” aragonés, concretamente, zaragozano,
pero siempre, “navarro de Tudela” (3) .
3 Puede consultarse asimismo, nuestra comunicación en “Actas del V Congreso de Historia de Navarra” en el 2002 “Miguel Servet ó de Villanueva, documentalmente, navarro de Tudela”, p. 425-437, pero el apellido “de Villanueva” existía ya en Tudela en los años del nacimiento de Miguel, bien en 1509 o más probable, el de 1511; así en el Archivo Municipal de Tudela, en el protocolo del notario Pedro de la Torre, aparece “a once días del mes de marzo de 1510” los siguientes “de Villanueva”: Bernardino, Tomás, Juan y Leonor de Villanueva, con ocasión del matrimonio de ésta, y así podemos leer, en la grafía de la época: “Leonor de billanueva, hermana de Bernardino, Tomás y Juan de billanueva, sastres”. Vid. También los “de Villanueva” en Carlos Clavería, Los judíos de Navarra. Line Grafic, Pamplona, 1992 p. 183-4 y ss, con varias protestas de los cristianos nuevos de Tudela contra las leyes discriminatorias de Tudela. Con ocasión de “La Manta de Tudela”, es decir, los nombre y apellidos de judeo-conversos, de Tudela, años después de ese 1510, vemos a varios de ellos, denotando su ascendencia: “Bernardino de Villanueva; Thomas de Villanueva; Ximeno de Villanueva, tecedor y su fixa, la viuda…”. La dependencia de Tudela, en relación con el Obispado de Tarazona, pues pertenecía a esa diócesis, me ha hecho investigar el Archivo Diocesano de esta última ciudad, en la sección de “Órdenes sagradas” y he encontrado un homónimo, “Miguel de Villanueva” tudelano, con ocasión de que su hijo Pedro recibe una orden sagrada, así: “[...] el Vicario de la Parroquia de San Miguel, de la ciudad de Tudela, denunció y publicó a Pedro de Villanueva, clérigo de epístola, capellán de esta iglesia, ijo de Miguel de Villanueva y María de Liñan, conyuges y parroquianos míos… A nueve días del mes de diciembre de 1586”. Se demuestra pues, durante todo el siglo XVI, el apellido “de Villanueva” se encuentra en la ciudad de Tudela.
Con este apellido (Villaneuve) aparece en documentos oficiales de la Universidad de París, en los de naturalización o nacionalización francesa y en el Juicio de Viena. Esta vez, jurando ante los Santos Evangelios, se identifica como Villanueva, navarro de Tudela. En Ginebra ante un Tribunal civil no hubo jura ante los Santos Evangelios. En el periodo entre 1533-1553 durante 20 años, y en 5 portadas o prólogos de libros, aparece también como Miguel de Villanueva.
Este cambio intriga a los investigadores, máxime al entender que no era nada fácil que un navarro fuese considerado como aragonés, ni viceversa; como, por otra parte, tampoco lo es en la actualidad, pero especialmente no era nada sencillo ni durante el siglo XVI ni durante el XVII (4)
(4) Durante todos estos siglos hay conflictos entre ellos, y así los aragoneses se consideran extranjeros en 1617, o como sigue en 1580 “ y pues los aragoneses no admiten en su reino a ningún navarro... pues serían contra nuestros fueros y leyes por las cuales están excluidos también de no los poder tener en este reino “. La novísima Recopilación de Navarra a los “que son naturales de este Reino y a quien puede darse naturaleza” la naturaleza la concedían las Cortes. La naturaleza navarra, destaca a los progenitores, si son habitantes en dicho Reino de Navarra y si no lo son. Destaca la diferencia entre naturaleza y vecindad. La escasez de la naturalización era habitual en el siglo XVI. Si se casan con navarras, etc. Vid. Salcedo Izu, Joaquín. Grupos sociales y su ordenamiento jurídico en Navarra. Actas del V Congreso de Historia de Navarra. Vol III. p. 195-196 y 202-203. Ver González Echeverría, Ancín Chandía. Miguel Serveto o Villanueva, documentalmente, navarro de Tudela, p. 425- 437 Actas del V Congreso de Historia de Navarra, Pamplona 2002.
Muchísimos servetistas históricos ya han defendido su nacimiento en Tudela. Además de los estudiosos locales recientes, como Aurelio Pérez González, sobre su casa natal, en Tudela, destaquemos al abad de Viena del Delfinado, Antoine Gachet D’Artigny, en 1749; Claude Bouvier, en 1908; Segismundo Pey-Ordeix, tan copiado pero sin ser citado, en 1911; Earl Morse Wilbur, el traductor inglés de los dos primeros libros de Servet –de 1531 y 1532 en Haguenau–, en su Vida de Servet, previa a los textos, editada en el año de 1932, y D. Marcelino Menéndez Pelayo (1856-1912), que en todas las ediciones que he consultado de los Heterodoxos, en ninguna se rectifica –como erróneamente afirma, gratuitamente, sin pruebas escritas, algún servetista, recientemente– y, en cambio afirmaba, D. Marcelino: “Toda duda acerca de la patria de Servet debe desaparecer ante la declaración explícita que él hizo en su primer proceso, el de Viena del Delfinado. Allí se dice “natural de Tudela en el Reino de Navarra”. Y aunque dos meses después en el interrogatorio de Ginebra afirma ser “aragonés, de Villanueva”, esta aserción ha de entenderse no del lugar de su nacimiento, sino de la tierra de sus padres”. Esto es idéntico en una edición de la citada obra de D. Marcelino (Consejo Superior Investigaciones Científicas) del año de 1947; pero exactamente se repite todo este párrafo en otra edición de Historia de los heterodoxos españoles, de 1969, segunda edición, en esta caso, editado por la Editorial Católica. ¿Cuándo se retractó así, con un fundamento documental escrito, don Marcelino, en lo del nacimiento en la ciudad de Tudela, pues ni en la primera edición, 1880-1882, ni en la segunda de 1910, publicadas en vida, rectificó esta cuestión del nacimiento de Miguel en Tudela de Navarra?
Por último, el mayor de los servetistas que han existido, con 75 publicaciones en solitario, y con una labor de investigación impresionante, el pastor reformado de Magdeburgo, Henri Tollin, a quien debemos los más acertados estudios sobre Servet, y varios descubrimientos sobre su vida y obra, también se definió en este asunto. Por citar algunos de los descubrimientos de Tollin sobre Miguel Servet: el Acta de matriculación de Miguel, en París, en 1537; el descubrimiento de obras de Servet que se creían perdidas, como la de El discurso a favor de la Astrología, de 1538, y la edición, y publicación de la Apología contra Leonardo Fuchs, de 1537, en su edición, además, más completa, con caracteres y frases en lengua griega, que no poseen otros escasos ejemplares conocidos. Así, afirma Henri Tollin, que Miguel nació en Tudela de Navarra en el año de 1511, en su obra Servet’s Kindheit und Jugend, en la revista, “Zeitschrift für Historische Theologie” (Kanis), XLV, p. 545-616, en 1875.
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